Hacer gimnasia, ejercitar deportes, practicar yoga, nadar, bailar, etc. y que sea en entornos amables y seguros, solidarios e inclusivos, es algo primordial.

Comer rico, procurando una dieta completa, accesible, adecuada, adaptada, flexible, variada, renovada, personalizada… Así concebiría la alimentación saludable, que también es fundamental.

Asumir desafíos cognitivos y creativos y mediante la estimulación de la memoria y de otras funciones mentales mantener el cerebro activo y ágil.

Junto a todo lo anterior, una nueva herramienta: la telemedicina, que según parece, llegó para quedarse. Las nuevas tecnologías han hecho que la atención médica pueda ampliar su campo de acción mejorando la comunicación entre el médico y su paciente por medio por ejemplo de las consultas online. La utilización de las mismas ha experimentado un crecimiento muy importante, sobre todo durante la pandemia provocada por el coronavirus. La videoconsulta añade entonces posibilidades de mayor y gran conectividad… El reto: otorgarle la mejor calidad.

La tarea consisitiría entonces en lograr varios “autos”: mantenernos auténticamente autosuficientes, autoválidos, autónomos, autocuidados y con buena autoestima.

Sumando un aporte que espero resulte interesante: la autora…

Acividad física, buena alimentación y creatividad: propuestas para un envejecimiento saludable